Vivir o acompañar una condición neurológica implica cambios que van más allá de lo cognitivo y afectan al ámbito emocional, relacional y a la propia identidad. Ofrezco un acompañamiento psicológico especializado para personas y familias, orientado a facilitar la adaptación a estos cambios, fortalecer la regulación emocional y sostener el bienestar a lo largo del proceso.
Desde una perspectiva humanista, el trabajo terapéutico integra el conocimiento neuropsicológico con una mirada sensible y cercana. No se trata solo de evaluar o rehabilitar funciones, sino de comprender cómo el diagnóstico impacta en la vida, los vínculos y la forma de habitarse, acompañando los duelos, las transformaciones y la construcción de nuevos equilibrios.
La intervención pone el foco en la persona en su globalidad, preservando la dignidad, la autonomía y la singularidad de cada proceso vital. Se crean espacios de sostén donde lo clínico se combina con lo vivencial, lo creativo y lo simbólico, ofreciendo recursos tanto a las personas afectadas como a quienes cuidan.
Modalidades de acompañamiento
Atención psicológica individual
Acompañamiento a personas afectadas y a cuidadores, integrando neuropsicología, enfoque humanista y recursos creativos.
Grupo terapéutico para cuidadoras/es
Espacio de apoyo mutuo para compartir experiencias, emociones y estrategias de cuidado.
Grupo de apoyo a personas con daño cerebral leve
Trabajo sobre adaptación, autoestima y fortalecimiento de recursos personales.
Talleres de arteterapia y creatividad
La expresión artística como vía de comunicación, alivio emocional y autoconocimiento.
Formación y sensibilización
Charlas y talleres sobre el impacto emocional del daño neurológico y la importancia del cuidado relacional.


